FIN DE SEMANA EN ANCARES: BALOUTA - MIRAVALLES - VILARELLO


Primeros días del mes de Abril del 2005 y nos ponemos rumbo a Piornedo en donde como es costumbre tenemos reservado en el Hostal O Piornedo, con toda la ilusión de pasar un estupendo fin de semana de senderismo. Los proyectos se vieron un tanto truncados en los planes iniciales pero se fue salvando, de todas formas disfrutar de la gastronomía de la zona y el ambiente de relax y tranquilidad que se respira cubre todos los objetivos.

Nuestra meta en esta ocasión era subir al Miravalles, las inclemencias meteorológicas no lo hicieron factible, así que con tal motivo quedamos emplazados para una próxima ocasión.

BALOUTA-MIRAVALLES:

Nos dirigimos desde Piornedo hasta Balouta donde iniciamos la ruta. La mañana se presenta desapacible y en las cumbres de las montañas había nevado ligeramente durante la noche. Tomamos un café en el Albergue de Balouta y emprendemos el camino que va en continuo ascenso. Por momentos una llovizna fría dificultaba el avance y mermaba la moral suponiendo que a medida que fuéramos ganando altura las cosas se complicarían todavía más. Así sucedió en las primeras estribaciones del Miravalles , la nieblilla, el agua y el fuerte viento hacen que abortemos el intento de hacer cumbre y dejarlos para mejor ocasión.

Retrocedemos sobre nuestros pasos hasta Balouta donde decidimos comer el bocata en el Albergue con unas birras y un café caliente para animar el espíritu. Una pena no haber encargado para comer, de menú pasaban con un cocido que tenía ¡ una pintaza ¡.

El tiempo en esta parte más baja había mejorado sensiblemente, incluso llegamos a disfrutar de algún rayo de sol, así que decidimos hacer una pequeña ruta por las inmediaciones de Balouta. Un éxito total el paseo precioso y la tarde muy agradable.

Antes de regresar al Hostal O Piornedo subimos hasta el Puerto de Ancares a disfrutar un poco de la nieve, con la típica guerra de bolas.



O PIORNEDO-VILARELLO:

El domingo por la mañana para hacerle algo de sitio al cordero que había programado para el almuerzo, parte del grupo, nos dispusimos a realizar esta pequeña ruta, exenta de dificultad, de unos 8 kms ida y vuelta por el mismo sendero.

Sale la senda del pueblo de Piornedo para girar a la derecha y adentrarse por unos bosques de robles, acebos, con abundante humedad lo que llevaba a que las paredes estaban cubiertas de musgo lo que lo volvía todavía mucho más espectacular, así como la abundancia de agua en los riachuelos que descendían vertiginosamente formando pequeños saltos.

Una vez de regreso, un aperitivo antes de comer e iniciar el viaje de vuelta haciendo planes para volver y subir al Miravalles que por esta vez se había resistido.