O CANÓN DO TERA

Longitud: 20 Km.

Dificultad: Media-alta. El grado de dificultad no viene dado por la distancia, ni siquiera por las fuertes pendientes, ya que prácticamente todo el camino es cuesta abajo, sino por el descenso del cañón, en el que hay mucha piedra y es necesario descender con cuidado para evitar esguinces de tobillo.

Siguiendo un canal de agua, que discurre casi en desnivel, en la zona donde se estrecha el canal empezamos a subir un pequeño cerro, en lo alto del cerro (1.810 metros), vemos un gran valle, que atravesará lo que bajamos. . Veremos la Peña Trevinca y Peña Negra con toda su majestuosidad de fondo, lo que nos hará revivir recuerdos del paseo realizado por esa zona.

Empezamos cuesta abajo hasta encontrar una pista, hasta ahora no había camino trazado, por lo que tuvimos que cruzar la zona de monte. La pista nos lleva al valle del embalse de Vega de Conde. Bajamos hasta él sin complicaciones por la pista señalizada, pasamos por su muro de contención y descendimos siguiendo el cauce del río Tera. Las paredes del valle que nos rodean comienzan a levantarse, dando mucha más belleza al recorrido.

Estamos en la cabecera del embalse de Vega de Tera (1.506 metros) donde podemos ver la enorme rotura que sufrió esta presa en los años 50, devastando la población de Ribadelago. Mirando hacia abajo de la presa, vemos una gran cantidad de bloques de concreto y podemos ver la magnitud del desastre.


Aquí decidimos detenernos y recuperar fuerzas, eran necesarios para el camino restante. El vino y licor de nuestro querido amigo Serafín nos daría un nuevo vigor.

Continuamos por el río siguiendo el camino que desciende en zigzag hasta el final de la ruta. Este es un barranco de extraordinaria belleza, durante el descenso nos encontramos con una gran cantidad de estanques, cascadas, cascadas, pasajes estrechos y paredes altas. Llegamos a un estanque de gran belleza con mucha vegetación y árboles en sus orillas. Las paredes se estrechan nuevamente, el camino sube por un hoyo lleno de vegetación, en la parte superior encontramos una gran roca que nos sirve de mirador sobre este intrincado pasaje, la subimos y vemos la laguna que dejamos atrás, otra laguna que alcanzaremos río abajo y el pasaje estrecho que cruzamos con el río Tera 10-15 metros más abajo formando cascadas y remolinos. Siguiendo el río abajo pasamos por un bosquecillo de encinas y encinas con una cabaña de pastor, llegamos al lago de la Cueva de San Martín que vimos antes desde la roca.

Seguimos descendiendo hasta que se abre el cañón y podemos ver el fondo del valle de Ribadelago Viejo donde está el final de la ruta.

Sin duda una ruta extraordinaria, terminamos cansados ​​pero satisfechos y con la intención de volver en verano para darnos un chapuzón en los lagos que encontramos en el camino

Muy bueno especialmente para Serafín, Chon, Loli, Antonio con la rodilla maltratada, Geli …………………… .., todos ellos campeones y sin mencionar más tarde en la merienda en el Hostal Reloxero da Gudiña donde todos hicimos lo que pudimos y les puedo asegurar que fue mucho y bueno ... ... sufrimos todo el día, primero en la carretera y luego para cuidar todo lo que estaba sobre la mesa, mis ojos querían pero el almacén estaba lleno.

Alojamiento: HOSTAL EL RELOJERO (A Gudiña)
Teléfono: 988421001- 988421139
www.hostalrelojero.com
Cocina casera, qué hay de sus embutidos, empanadas, estofado de carne con patatas, caldo gallego y unos postres de primera calidad.