ANDAINA CEREIXIDO - CERNEGO

Salimos de las inmediaciones de la aldea de Cereixido tomando un camino que arranca de una de las múltiples curvas que tiene la carretera de acceso. El sendero en continua pendiente estaba helado por lo cual se hacía necesario extremar las precauciones hasta alcanzar esta recóndita aldea quiroguesa que se encuentra en el límite con la comarca de Valdeorras, en sus tiempos gran productora de castañas que llevaban a vender a Quiroga y Vilamartín de Valdeorras. Luego de un parada junto al centenario tejo, de los más antiguos de Galicia, situado en las inmediaciones de la iglesia reiniciamos el camino hacia la aldea abandonada de Fíais.

En este punto ya lucía el sol, aunque la mañana estaba fresca. Un momento de reposo en este lugar donde se respira paz y tranquilidad, que nos lleva a recordar como sería la vida de sus gentes antes de ser definitivamente abandonada. Reemprendemos la marcha para dirigirnos hacia la Fraga de Busdei, ya del concello de Vilamartín, donde recibimos la sorpresa que nuestro compañero Agustín, conocedor de la zona al ser de Vilamartín, cazador y guía de la ruta, nos tenía preparada. Nos estaban esperando su hermano Andrés y Luis con unas riquísimas empanadas bien regadas con vino de la zona de las que sin pestañear dimos cuenta en este entorno tan bello que nos rodea. Le queda perdonado el habernos cargado toda la mañana con el bocadillo que gustosamente queda para mejor ocasión.

Luego de una larga sobremesa dejamos este idílico lugar para proseguir hacia la aldea de Cernego donde nos esperaba el microbús y dimos por finalizada la andaina, a la que le faltaba la guinda final con la merienda-cena en el Restaurante a Lastra de Vilamartín.

Longitud: en torno a 18 kms

Dificultad: media