Duración: 6 horas Tómatelo con calma y tiempo para tomar una siesta y las correspondientes fotos.

Dificultad: media-alta

Alojamiento: recomendamos el Hostal O Piornedo para esta ruta. Trato exquisito y deliciosa comida casera (caldo, huevos fritos con patatas y chorizo, cordero ……………… ..) Teléfono 982 161 587-982151351 www.hotelpiornedo.com


Nos ilusionaba hacer esta ruta, para cerrar la ruta a las cumbres, después de terminar hace un par de años el Albergue de Ancares-Tres Bispos-Mustallar-Burbia.


En abril de 2005 intentamos renunciar a la nieve y la niebla que culminó en esta ilusión el 27.05.06 con un día totalmente despejado para poder disfrutar de las maravillosas vistas que nos ofrecen los picos de Os Ancares.


Salimos desde el hotel O Piornedo, donde nos alojaremos, en coche, hasta el puerto de Os Ancares donde iniciamos la ruta.


Desde el aparcamiento y por un camino de trinchera nos dirigimos hacia Cuiña, la azotea de Os Ancares. Debemos superar dos precimas de 1856 metros y 1882. Pasamos el primero por el sendero marcado por el paso de senderistas entre la carquesia, la escoba y la escoba para luego ganar altura por el pedregoso que cubre la pendiente. Cerca de la cumbre de Cuiña, mirando hacia León, se encuentra la laguna de A Ferreria, donde nace el río Ancares. Aquí pudimos observar manadas de rebecos.


Los que no se sintieron lo suficientemente fuertes como para subir continuaron bajando por la pendiente hasta la Braña de Suarbol.


Iniciamos el ascenso a Penalonga, corto pero intenso, observando a lo lejos a quienes habían optado por mantener el ascenso a Cuiña. En la parte superior, una nueva sesión de fotos y una merienda para afrontar el último esfuerzo del Mustallar, que vemos por delante con toda su majestuosidad.


Empezamos a subir, cada uno a su ritmo, por el sendero paralelo a la valla, después de tomar "aire" en varias ocasiones que coronamos y realmente dio sus frutos, las vistas de los Ancares son espectaculares. El sueño de un integrante del grupo se cumplió y se liberó de la pesadilla de no coronarlo en una ocasión anterior.


Bajamos la cumbre y tras tomar los bocadillos y el insustituible licor de café de Serafín, que nos da nuevas energías, nos dirigimos hacia el Piornedo por un camino ancho y pedregoso que pasa por las ruinas de la "Cabana dos Extremadura" por donde dicen que pasaron. los ganaderos. de esta región en trashumancia. Llegamos a Campa de Camporredondo donde echamos una siesta y refrescamos los pies en el río para afrontar el último tramo.


Una vez en el hotel y luego de una ducha, la cerveza necesaria y reunión para recordar la extraordinaria experiencia, esperando la cena.


Las que se mantuvieron fuertes, todas mujeres, excepto Dario da Estrada, se acercaron a Vilarellos, un pueblo a unos 5 km por un camino que sale de O Piornedo, muy bonito en su primer tramo, que luego se torna difícil como no está limpio.


Es bueno saber que luego pidieron ayuda y tuvieron que encontrarlos en automóvil.