SERRA DA LASTRA POR BIOBRA - COVAS Y VILARDESILVA


Bonita ruta por la Serra da Lastra declarada Parque Natural en el año 2002 por la Xunta de Galicia, situada en el ayuntamiento de Rubiá. Se trata de un valle de piedra caliza de pendientes pronunciadas y cantiles en los que se instalan bosques mediterráneos. Área de especial interés faunístico sobre todo por su colonia de rapaces, con especial presencia del águila real y el halcón peregrino. La abundancia de cuevas, aquí denominadas palas, propicia la existencia de numerosas colonias de murciélagos, la más importante de Galicia.

Aparte de zonas de matorral con tojo, en el discurrir de la andaina nos encontraremos con bosques de castaños, encinas y su parte final pradería.

Contamos para dirigir esta ruta con un gran conocedor de la zona y enamorado de la montaña como es el amigo Lolo del Barco.

Iniciamos la caminata en una explanada situada junto a una cantera y la carretera que se dirige a Vilardesilva. Cruzamos por un puente elevado la N-120 para seguir la carretera que conduce a Biobra que en breve abandonaremos por una pista que surge a la derecha para ir ganando altura progresivamente. A nuestro frente los inconfundibles Picos de Oulego. La localidad de Biobra la vamos dejar a nuestra izquierda, nos encontramos con las primeras manchas de castaños .

Una vez llegados al cordal tenemos las primeras imágenes de la aldea de Portela de Aguiar, perteneciente al concello leonés de Sobrado y el espectacular valle que forma el río Selmo ya próximo a su desembocadura en el Sil en las inmediaciones de La Barosa. Giramos hacia la derecha para por momentos por campo a través siguiendo el trazado de unas líneas de alta tensión alcanzar Peña Falcueira y Peña Valiña. Un descenso vertiginoso nos lleva hasta el Mirador de Covas, junto a los túneles, para posteriormente cruzar la N-120 hasta la aldea de Covas en la margen derecha del río Sil y el embalse de Penarrubia.

Un descanso junto a la encina de As Cortiñas, catalogada como árbol singular, antes de coger el precioso sendero entre encinas y madroños, desde donde podemos observar el antiguo enclave romano de Las Médulas, para rematar en una zona de pradería que luego de un exigente ascensión nos va llevar hasta el final de la ruta en Vilardesilva.

Los que habían llevado el coche tendrían que efectuar un par de kilómetros para recogerlos en el punto de inicio antes de dar cuenta de una sabrosísima merienda –cena en la casa de turismo rural Chao do Prao donde el plato estrella iba ser el botelo.

Longitud: en torno a los 18 kms

Dificultad: media