SERRA DA PENEDA


Salimos de Ourense a las 8,30h, un día que se preveía de calor y las previsiones no fallaron. Tomamos la carretera que lleva a Entrimo y de aquí continuamos hacia la antigua frontera de la Ameixoeira , llegando al punto de inicio en Castro de Leboreiro sobre las 10,30h con un sol resplandeciente , en esta bellisima población del Parque Nacional Peneda Gêres.

Iniciamos la andaina tomando un camino a la izquierda, casi en la salida del pueblo, por la carretera de conduce a Melgaço. El camino ancho pronto se vuelve un sendero, que a veces se pierde, esto sucederá durante todo el recorrido, por lo cual es conveniente ir acompañados de guias expertos como era nuestro caso con Gustavo y su mujer Susi.

El caminar se hace agradable pero sinuoso con continuas ascensiones, paisajes rocosos con inusitadas formas debido a la erosión donde cada cual podía dar rienda suelta a la imaginación, verdes valles de montaña en los cuales pastaban plácidamente caballos salvajes y vacas, la vegetación en todo su explosión de colorido y abundante agua debido a las lluvias caidas en los días anteriores.

Asi llegamos al Campo da Matanza, sin duda el valle más grande de todo el recorrido, donde nos dispusimos a reponer fuerzas antes de proseguir el camino . Desde aquí y antes de iniciar el descenso hacía el Santuario da Peneda nos apartamos un poco del camino para acercamos al Coto de Augas Santas ¡ mereció la pena!, las vistas impresionantes de las montañas del Parque del Xurés y del Peneda Gêres, asi como de la parte superior del Santuario con el lago, la cascada, y la enorme “ peneda” granítica donde aprovechan para hacer escalada.

El descenso hacía el Santuario se hace duro, por un camino empedrado y de fuerte pendiente y por el fuerte calor existente en la zona. Pero el esfuerzo ha merecido la pena pués se presenta ante nuestros ojos un paisaje idílico de un valle regado por el río Peneda cuyo centro es el Santuario de Nosa Señora da Peneda, una réplica del de Bom Jesús.

Luego de la visita al Santuario y de refrescarnos con una cervecita regresamos en autobús a Castro de Leboreiro para visitar los restos de su castillo y el puente sobre el río Leboreiro, entretanto en el Restaurante MiraCastro, donde teníamos reservada la merienda-cena, terminaban de cocinar el bacalao a la broa y el cabrito, especialidades de la casa y que sin duda recomendamos.

Luego de catar la magnífica cocina portuguesa ponemos rumbo a Ourense llevando un recuerdo de un día inolvidable.


Serra da Peneda Serra da Peneda Serra da Peneda

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