SERRA DA VILA - MONTEALEGRE


Andaina Serra da Vila en Montealegre (Portugal)

Es Montealegre una bonita villa portuguesa enclavada en la Sierra de Larouco, limítrofe con el Concello ourensano de Baltar y a 27 Kms de Xinzo de Limia, en la cual se toma el desvió que nos lleva aproximadamente en 20 minutos por una carretera en muy buenas condiciones.

Iniciamos la andaina en el centro de la villa, junto a la sede del concello, por una calle angosta y empedrada, pasando junto a la capilla de la Misericordia , nos dirigimos al majestuoso castillo medieval. Una vez aquí y siguiendo las señales del “trilho” perfectamente marcado descendemos hacia el río Cávado, el cual cruzamos e inmediatamente giramos a la derecha para en un principio avanzar paralelos por una pista asfaltada y luego girar a la izquierda y tomar una pista de tierra que va ir ascendiendo con lo cual tenemos unas preciosas vistas de la villa hoy en todo su esplendor celebrando las fiestas “do presunto e o fumeiro”.

En un principio nos acompaña una ligera llovizna y el cielo totalmente encapotado que a medida que avanza el día van ir desapareciendo. La pista es a veces un barrizal debido a las lluvias abundantes de este invierno y al paso de los 4x4 .Una vez en la cima y por un bosque de robles tomamos dirección a la aldea de Padroso no sin antes encontrarnos con uno de los grandes problemas de toda la jornada, el badear los ríos, con un gran caudal debido a las lluvias y últimas nevadas. Una primera toma de contacto para adquirir experiencia, las primeras risas y apuestas haber quien caía, no hubo que lamentar más allá de una inmersión del pie de Marga. Por un camino, más bien un barrizal, llegamos a Padroso, aldea en la cual se puede observar una vez más el profundo fervor religioso del pais vecino.

Por su calle central atravesamos todo el pueblo y comenzamos a descender hacía el río ¿Qué nos esperará ¿ podremos cruzar sin más problemas? Hubo suerte y una especie de pontizuelo de piedra nos evitó mojar un poco más los pies. Cruzamos la carretera que lleva a España y por zona de monte bajo avanzamos ¡ no puede ser!, de nuevo el río en nuestro camino, en este caso con un caudal considerable e imposible de pasar por donde el sendero marcaba, se hizo necesario buscar por donde badearlo y asumiendo grandes riesgos de “ baño integral “ para los saltadores y para Antucho a cuyos brazos se arrojaban todas las féminas en su salto potente y desgarbado, hasta Ordás ha caido rendido al calor de sus brazos

Todos estos esfuerzos merecían cargar las baterias, para ello dimos cuenta de los bocatas, excepto el presi Gustavo que estaba “ desganado “ pues a primera hora ya se había trincado el de Manolita.

Iniciamos nuevamente la marcha, en la intersección con la pista que va a Padornelos, una mala señalización nos hace casi llegar hasta el pueblo, con lo cual tenemos que retroceder y buscar el camino correcto que asciende hacia el monte, disfrutando de nuevo de las vistas de Montealegre y todo el valle, y que poco a poco nos va acercando hacía Montealegre.

Como es de rigor visita a la feria del presunto e o fumeiro y entre un gran aguacero tomamos la carretera de regreso a Ourense, no sin antes efectuar una parada en Restaurante César para degustar un exquisito cocido acompañados de Serafín y Encarna a los cuales agradecemos todos su presencia.

Longitud: 20 kms

Dificultad: media-baja

Duración: entorno a las 6 horas


Inicio de la ruta en Montealegre Aldea de Padroso Bosque de rebolos camiño do Padroso

Segue el bosque de robolos Camino empedrado, llegando a Padroso Primer paso de un rio, muy cerca de Padroso

Pasando otro río, pero esta vez por un puente Nuevo paso del río, esta vez con riesgo extremo Antucho, salvador de miayores mojaduras

Por fin, parecía que ya camiñabamos por terrenos secos Buen camino y con ganas de llegar Castillo de Montealegre

Oliendo o presunto e o chourizo afumado Por fin degustamos el cocido