ANDAINA ILLA DE ONS

Sábado 11.06.2016. Luego de diversos aplazamientos por falta de transporte hacia la Isla, al fin podemos llevar a cabo esta andaina lúdico-festiva para relajar un poco entre la anterior del río Gorgua  y la programada en el puente de San Juan en la comarca de Las Merindades.

Podríamos considerar esta andaina como la del “ meigallo” con continuos despropósitos que sobre la marcha van obligando a variar lo programado y conducen a llegar a casa a altas horas de la madrugada. En el caso de los compañeros de Trives y La Gudiña en torno a las 3 de la madrugada.  A pesar de los inconvenientes quedamos totalmente satisfechos de la experiencia vivida y sin duda va quedar dentro de los recuerdos agradables.

El “ mal fario” comienza el viernes por la tarde cuando nos avisan del naviera que el barco previsto para las 11 no sale de Bueu hasta las 12. Esto nos obliga a trastocar nuestros planes y acortar la primera parte de la andaina. Por cierto la Naviera es Piratas de Nabia. Imposible escoger mejor nombre , pues son unos auténticos piratas y la seriedad no figura dentro de su diccionario por este hecho y el posterior que comentaré.

De todas formas salimos muy ilusionados para el punto de encuentro del grupo, como viene siendo habitual en el área recreativa de La Cañiza, cuando al presi se le avería el coche cerca de Ribadavia lo que produce la primera baja en el grupo. Una vez en Bueu embarcamos 10 minutos más tarde la hora prevista lo cual nos lleva a acelerar la marcha en la primera ruta para llegar a comer a una hora prudente. Una vez en el puerto, junto a la playa das Dornas, iniciamos la ruta cruzando la aldea de Curro, aprovechando para reservar para comer a las 3 menos cuarto en el Restaurante Acuña, propiedad de la naviera. Junto a la iglesia giramos a la derecha en dirección a la playa nudista de Melide, pasando por la Fonte do Castelo y bordeando los suaves acantilados, para luego girar a la izquierda por una amplia pista hacia la aldea de Cucorno . Descartamos acercarnos a Punta Centolo y Punta Xobenco debido primero a que son zonas de nidificación de aves y está prohibido en estas fechas y en segundo lugar para llegar a comer a la hora reservada. Alcanzamos la carretera que sube al Faro y bordeamos el mismo para llegar a la ensenada de Caniveliñas y girar a la izquierda a la aldea de Curro.

Desde el Faro las vistas son espectaculares  ya no sólo podemos observar la ría de Pontevedra, sino que tenemos enfrente la isla de Salvora y más en la lontananza la comarca del Barbanza.

Una sorpresa más en la jornada, vamos a comer y nos dicen que no hay ninguna reserva, vamos que lo habían apuntado en una berza y se la habían dado a una cabra. Por fin se resuelve y damos buena cuenta  de unas tapas de pulpo de Ons, calamares y pescadito frito, acompañada , como no podía ser de otra manera, de una buenas ensaladas y bien regadas por unas frescas y gratificantes jarras de birra.

Con el estómago satisfecho iniciamos la segunda parte de la ruta partiendo de Curro y esta vez tomando hacia la izquierda en paralelo a la playa Area dos Cans, la más visitada de la isla. Pasamos la aldea de Canexol, entre la casa rectoral y la playa, y la de Pereiró para ascender hacia los campamentos de la Xunta, por cierto totalmente descuidados , para ir girando a la izquierda al mirador de Fedorentos  con unas bellísimas vistas en primer lugar de la isla de Onza y más al fondo de las islas Cíes, la costa de la Vela y la ría de Aldán. Luego de inmortalizar el lugar con abundante material fotográfico retrocedemos sobre nuestros pasos para seguir la pista que nos lleva al Burato do Inferno. Una cueva marina, denominadas furnas, que abundan en Ons, excavada por la fuerza del mar aprovechando las fracturas en las rocas. Según indican las leyendas esta furna comunica con el mundo de los muertos. En el Burato do Inferno se pueden oìr los lamentos de las almas que vagan entre los dos mundos, atormentadas en el fuego eterno a causa de sus pecados. Esos ruidos podrían explicarse por los roncos graznidos de los araos que habitan el Burato , o por el ruido provocado por el mar al golpear el interior de la cueva marina cuando hay temporal.

Zona de anidamiento del cormorán moñudo y gran cantidad de gaviotas que defendían su territorio de una forma totalmente agresiva de tal forma que Delfin recibió unos pequeños rasguños en la cabeza . Abandonamos la zona apresuradamente para retomar de nuevo la pista y alcanzar de nuevo la ensenada de Caniveliñas para dirigirnos a la aldea de Curro donde damos por terminada la andaina.

Unas birras hasta la hora de salida del barco fijada para las 19,30 pero ¡ sorpresa¡ al momento de embarcar, estaba en puerto el barco que nos había traido, nos dicen que ellos van salir hacia Aguiño y que vendrá otro barco a las 20h, que luego de una desesperante  espera por la falta de formalidad total una vez más de la naviera, se convierte en la 20,30 horas.

Ello nos lleva a empezar a cenar en Chancelas-Combarro, donde teníamos reservado en el Restaurante El Ancla tfno..986 74 11 73, en lugar de  a las 21 h. a las 22,15. Todas estas anécdotas y todas aquellas que se pudieron producir fue el momento de recordarlas acompañadas de unas risas y los exquisitos productos del mar, variado de mariscos y pescados, que poblaban la mesa. Sin duda terminamos el día plenamente satisfechos de las experiencias vividas retomando con alegría y buen humor el largo regreso que todavía nos quedaba hasta casa.

Longitud: 14 kms

Duración:  5 horas

Dificultad: baja