ANDAINA RIO SOLDON

 

Sábado día 11.03.2017. La ruta del río Soldón o Camino del Ferradal es una andaina de ida y vuel ta por el mismo sitio desde la desembocadura del río Soldón hasta la Ferrería de Rugando. Por ello decidimos convertirla en lineal prolongado desde la Ferrería de Rugando hasta la aldea de Vilañán en la otra parte del cordal montañoso, en la ladera del valle del río Quiroga.

En un primer momento era intención terminar en la aldea de O Souto pero ante la longitud de la ruta y el terreno rompe piernas decidimos comenzar en Vilañán , unos 3 kms más arriba, con lo cual acortamos en recorrido y desnivel, que empezando en Soldón hubiese sido más elevado.

Como es habitual cada vez que nos dirigimos a esta zona quedamos en Quiroga para agruparnos y acercar los coches al final de la ruta y posteriormente dirigirnos al comienzo de la misma en la aldea de Vilañán. Se reincorpora Mari Luz luego de unas jornadas ausente y seguimos echando en falta a los “ malitos” que esperamos paulatinamente se vayan reincorporando.

Comenzamos ascendiendo paulatinamente durante 3 kilómetros con el precioso valle del río Quiroga siempre a nuestra izquierda, zona de viñedos y pequeñas aldeas diseminadas a lo largo del mismo. A nuestras espaldas Quiroga, capitalidad municipal y núcleo de referencia. Al frente el Alto do Boi, Pía Páxaro y Formigueiro envueltos en una tenue niebla. Cruzamos este primer cordal para descender hacia el río do Castelo das Eiras y dar comienzo a las rampas más duras de la jornada. Vemos las primeras “ albarizas” construcciones en piedra para proteger las colmenas de los osos, que van ser muy abundantes a lo largo de todo el recorrido. Luego de unos 2 kilómetros con un desnivel de 200 metros  por una amplia pista alcanzamos la cima del cerro donde ya podemos ver nítidamente el río Soldón, la aldea de Paradapiñol y en la lejanía las aldeas de Fiais y Cereixido recordando así una espectacular andaina realizada años atrás. En el fondo del horizonte la Estación de Montaña de Manzaneda. Es buen momento para tomar una fruta y reponer azúcares.

El descenso es rápido hacia Paradapiñol y la Ferrería de Rugando, hoy habilitada como casa de turismo rural, donde paramos a dar cuenta del bocata regado con un vino del valle de Quiroga y un café de pota que muy amablemente nos prepararon en la Ferrería.

Reiniciamos el camino por el margen izquierdo del río Soldón, por el también llamado Camino del Ferradal.  Tiene su origen en el recorrido que hacían los arrieros transportando en mulas el mineral de las montañas hasta las herrerías que se situaban en los valles, al lado de los ríos, para aprovechar la fuerza del agua que movía los mazos y fuelles. La producción se destinaba al abastecimiento de la comarca, principalmente a la fabricación de herramientas de labranza.

Este tramo del río es sencillamente espectacular transitando por bosques de ribera, bosquetes de encinas y vadeando arroyos por puentes de madera como el del arroyo de Barreiro procedente de Cereixido o el de Rocaboa de los llanos de Fiais que desciende bruscamente formando diversas “ fervenzas”.  Cruzamos al otro margen del río por el puente de “ O Frade” para discurrir por una zona de “ sequeiros y llegar a Pena Furada. Un túnel de unos 15 metros que los ingenieros romanos decidieron excavar para salvar un promontorio  rocoso y no perder altura en el canal de unos 9 kilómetros que llevaba el agua del río Soldón probablemente a las minas auríferas de Sequeiros y las Medas en el concello de Quiroga.

El sendero aunque desde la Ferrería de Rugando es en descenso son continuos toboganes que hacen mella en las piernas y eso se nota en el último repecho hasta las inmediaciones de la aldea de Paradaseca. Faltan 2 kilómetros de un brusco descenso, dejando las antiguas minas romanas de la Cueva de Ricopete  a nuestra derecha , hasta el final de la ruta en el Puente de Soldón.

Nos despedimos de Mari Luz que no se queda a merendar, recogemos el coche que habíamos dejado en el inicio en Vilañán , una parada en el Mesón del Lor para refrescarnos y que el presidente se sienta totalmente realizado, antes de llegar a Torre Vilariño tfno..982 45 22 60, en las proximidades de Escairón, donde vamos disfrutar de una exquisita merienda-cena. Un caldo de grelos y bacalao a la portuguesa realmente deliciosos, con la siempre grata compañía de Vidal  que para lo gastronómico no duda en apuntarse.

Así finaliza una nueva jornada durilla pero que estoy seguro nos ha dejado enormemente satisfechos.

Longitud: 23,2 kms

Duración:  7 ½ horas

Dificultad: media

Val do rio Quiroga

Albariza

Cereixido al fondo

Paradapiñol y Ferreria de Rugando al fondo

Paradapiñol

camino de Ferradal

Paradapiñol

Ferreria de Rugando

arroyo de Barreiro

arroyo de Rocaboa

Pena Furada

Torre Vilariño