ANDAINA SERRA DO SUIDO

             MANGOEIRO-CHOZOS DO SUIDO-RODEIRO-RIO ABELENDA

 

Sábado 24.09.2016. Luego de tres meses de vacaciones reiniciamos el programa previsto para este año con una andaina que va resultar exigente por esencialmente dos motivos: el largo tiempo de inactividad  y sobre todo por los tramos de la ruta en los cuales la limpieza brillaba por su ausencia.

Iniciamos  en el helipuerto de Mangoeiro desde donde nos dirigimos a dicha aldea para iniciar una durísima ascensión de aproximadamente 2 kms y un desnivel de 200mts, hasta alcanzar la carretera que lleva al inicio de la ruta de los Chozos del Suido, por lo que queda de una senda por donde discurre la traída de aguas a la localidad. La maleza dificulta totalmente el avance teniendo que emplearnos a fondo. Una vez en la carretera y luego de relajarnos por un momento , continuamos ascendiendo por la misma, hasta alcanzar la pista que nos lleva a los Chozos.

En esta parte alta el día está claro, por el momento el valle está cubierto por una espesa niebla que a lo largo de la jornada se va ir disipando, lo que nos permitirá contemplar desde el cercano valle de Abelenda, hasta Carballino, los montes del Paraño y La Cañiza.

El primer chozo que nos encontramos es el de Rodeiro. Son los chozos construcciones que se pueden remontar a la Edad Media y que servían de refugio a los pastores que estacionalmente traen sus ganados a pastar cuando estos escasean en las zonas bajas. A su lado construcciones menores son los “ cortellos” destinados a guardar los terneros recién nacidos.

Del de Rodeiro nos dirigimos hacia el de Oroso. Antes de alcanzarlo nos encontramos con un cazador adiestrando los perros que ya bajaba al pueblo en el todoterreno, momento que aprovecha Ordas, el desayuno no le había sentado nada bien, para abandonar y regresar al punto de partida. Pasamos por los amplios pastizales donde se encuentran los chozos de Oroso y San Vicente para alcanzar los de San Xusto y Cernadas por un amplio camino en ligero ascenso. Aquí decidimos dar cuenta del bocata y tomarnos un corto descanso pues las predicciones daban agua a partir de las 5 de la tarde , cosa que luego no ocurrió y disfrutamos de un día estupendo, un poco ventoso en esta parte alta.

Retomamos en dirección al parque eólico para luego iniciar un rápido descenso que nos llevará a Casar do Nabo. Algunos tramos por pista y otros por un camino bastante destrozado por los torrentes de las tormentas veraniegas que castiga durante las rodillas. Llegamos a la aldea de Rodeiro para continuar hacia la capilla de la Virgen del Rosario y el área recreativa con múltiples construcciones donde los emigrantes se reúnen el 30-31 de Julio para celebrar una romería en compañía de familiares y amigos. Construcciones pomposas como muchas de esta zona que parecen querer dar imagen de poderío económico.

Llegados a este punto abandonan Isabel, Sonsa y Manuela y el resto continuamos los últimos 6 kilómetros en un principio por el margen derecho del río Abelenda para luego cruzar un puente y retroceder unos kilómetros por su margen derecho todo ello por un amplio camino, sin lugar a dudas el más descansado de toda la jornada, antes de girar a la izquierda y coger una dura rampa de medio kilómetro que nos va llevar al punto de partida en el helipuerto donde nos estaba esperando Ordas.

Esta dura jornada bien merecía unas birras bien reposadas para ello tomamos los coches y luego de recoger a las que quedaran en el área recreativa dirigirnos a la capitalidad municipal en Avíón donde recordamos las experiencias vividas y ya efectuamos planes para la próxima.

Longitud: 19 kms

Duración: 7 horas

Dificultad: media