Estupendos días los vividos en este rincón de Portugal, desconocido para nosotros, perteneciente al Distrito de Aveiro y a unos 50 kilómetros de Oporto. Integrada en la red Europea de Geoparkes, esta zona que antes fue mar, era cuna de animales gigantes y enigmáticos del Paleozoico. Se encuentra delimitado por las sierras A Freita, Arada y Montemuro. Luego de unas 3,30 horas de coche llegamos al Hotel Rural Quinta de Novais localizado a escasos 3 kms de la capitalidad Arouca, donde durante todos estos días nos encontramos como en nuestra propia casa, un trato exquisito y unas cenas y desayunos de ensueño www.quintadenovais.com tfno..+351 256 940 100 SABADO 11.11.2017.-ANDAINA PASSADIÇOS DO PAIVA Y RUTA DE LOS AROMAS Luego de dar cuenta del copioso desayuno nos desplazamos hasta la playa de Areinho donde da comienzo la andaina para dejar allí el grupo y llevar los coches hasta el final de la ruta en Espiunca. El día prometía al estar una mañana fresca, ideal para caminar, pero con un sol reluciente que a medida que avanzaba la jornada obligaba a ir despojándose de las diferentes prendas de abrigo. Son los Passadiços del Paiva una red de pasarelas de madera que recorren el margen izquierdo del río Paiva desde la Playa de Areinho a la de Espiunca, unos 8,5 kilómetros por la espectacular Garganta que forma el río en su rápido discurrir, salvando una zona rocosa. Han recibido diversos premios tanto nacionales como los de Lisboa y Oporto como internacionales y sobre todo el considerado óscar del turismo mundial los Word Travel Awads en 2016. Iniciamos la andaina por una pista de tierra que en nada desemboca en la Pasarela que nos lleva a cruzar la carretera a la altura de un estrecho puente e iniciar la ascensión a la montaña rocosa por unas 500 y pico escaleras desde donde , a medida que ibas alcanzando altura, puedes contemplar en todo su esplendor la Garganta que va formando el Paiva. En esta parte más alta se encuentra el control de acceso, restringidas las visitas a 3.500.- personas día y el coste de entra de 1 euro, entrada que es necesario reservar con anterioridad. Por tanto en esta zona reagrupamos las tropas para pasar el control e inmediatamente después proceder al descenso por otras 300 escaleras que nos van llevar de nuevo al cauce del río, pudiendo disfrutar a medida que bajábamos de la cascada de la Aguieira, con poco agua debido a la escasez de lluvias que llevamos padeciendo durante todo este año. Continúa la Pasarela entre bosques de robles y de ribera por la playa del Vado, los rápidos de las Marmitas o el Rápido Grande o el puente colgante del GR-28 que no es necesario cruzar que si lo hicimos para demostrarnos que todos los vértigos estaban superados. Así llegamos al área recreativa de Espiunca donde en un chiringuito damos cuenta de los bocatas bien regados con unas frescas birras. Los bocatas sin duda es lo más flojo, por no decir único, del hotel seguramente por falta de experiencia. Para completar la jornada iniciamos en este punto la denominada Ruta de los Aromas PR-10 que nos va llevar a salir de Espiunca por asfalto hasta girar a la derecha por una senda que va ganando altura entre eucalíptos, robles y laureles hasta la aldea de Serabigoes. Una serie de escalinatas nos sitúan en su parte más alta para luego de dejar un cruceiro tomar una amplia pista entre eucalíptos que asciende suavemente para luego dar paso a un bosque de pinos y posteriormente robles y castaños ya en la proximidades de Vila Coba, aldea que alcanzamos entre huertos y viñedos. Estamos en la parte más alta de esta ruta que va ir descendiendo paulatinamente y por momentos con las señales algo confusas, para alcanzar Espiunca con las últimas luces del día. Una parada en Arouca para degustar las riquísimas natas portuguesas y regreso al hotel para después de un relajante baño dar buena cuenta de la deliciosa cena que nos estaba aguardando compuesta por unos deliciosos y variados “ petiscos” de entrada y luego carne asada al horno acompañada de verdura . Toda una de delicatesen que se completa con unas castañas asadas, es el día de los magostos, y un vino dulce. Sin duda un gran detalle para finalizar esta maravillosa jornada. Longitud: 20,4 kms Dificultad: media Duración: 7 horas DOMINGO 12.11.2017 .- ANDAINA CAMPING DEL MERUJAL-AROUCA. GR-28 Andaina que teníamos programado efectuar en sentido contrario pero que al ir llevar los coches al final de la ruta en el camping consideramos que tenía bastante desnivel por lo cual decidimos realizarla saliendo del camping. A fe que acertamos y como dice Delfin nos vió la Virgen de Fátima pues el personal sin duda se hubiese revelado. Antes de iniciar la ruta nos acercamos hasta la aldea de Mizarela, distante del camping no más de 2 kms, para ver la cascada de A Frecha en el río Caima pero la escasez de agua le resta bastante espectacularidad. Comenzamos a caminar en el camping, tomándonoslo con bastante calma pues la dificultad de subir a bajar cambia sustancialmente así que íbamos sobrados de tiempo. Pasamos la aldea de Merujal para dirigirnos a la capilla de Ntra. Sra. De Lage disfrutando del Via Crucis que la circunda y las espléndidas vistas del Valle de Arouca. Retomamos de nuevo el GR-28 para comenzar a descender por una amplia pista que pronto dejamos para tomar una senda a la izquierda que desciende verticalmente por un bosquete siguiendo el cauce de un riachuelo. Pronto nos damos cuenta de lo acertado del cambio de planes, este tramo al final de la jornada sería durísimo. Llegamos a la aldea de Póvoa Reguenga y luego de cruzar la carretera avanzamos por una senda empedrada que nos lleva a Souto Redondo entre parrales y olivos para cruzar de nuevo la carretera y coger una pista a la izquierda que discurre en un primer momento por jóvenes eucaliptos debido al corte reciente y posteriormente por bosques de robles y castaños para llegar a la aldea de Santa Maria do Monte, al pié de cuya capilla decidimos dar cuenta del bocata. El “ xantar “ se prolonga en el tiempo, incluso con un café en la cantina del pueblo, para posteriormente seguir el camino que va seguir descendiendo en un primer momento por un bosque de castaños para luego continuar hasta el final por unas pistas de asfalto que nos llevarán por O Burgo y Romariz hasta el final de la andaina en la plaza del mercado de Arouca donde incluso nos da tiempo a comprar unas cestas de mimbre. Un cafecito en el mismo local del día anterior del que habíamos salido muy satisfechos por la amabilidad , buen rollo del camarero y la galleguidad y sobre todo ourensanía de la que hace gala el dueño asiduo visitante de las termas de Outariz. Nos retiramos al Hotel para de nuevo ser sorprendidos, ¡ si era ya posible!, por la deliciosa cena que nos tenían preparada a base como no de “ petiscos” y plato principal bacalao con broa, verduritas y patatas. Postre unas incalificables manzanas asadas al Oporto, y el detalle final de unas copitas de Oporto como despedida de nuestra estancia. Un entrañable recuerdo nos llevamos con nosotros lo que hace que algún día sin duda volveremos. Longitud: 14,3 kms Duración: 4,30 horas Dificultad: baja LUNES 13.11.2017.- TURISTEO POR GUIMARAES Luego de desayunar abandonamos definitivamente las tierras de Arouca y el Hotel Rural Quinta de Novais donde tan exquisitamente habíamos sido tratados, con el compromiso de volver, para dirigirnos cada uno a su punto de origen haciendo una parada para almorzar y visitar la bellísima ciudad de Guimaraes reconocida como la cuna del nacimiento de Portugal y declarada Patrimonio Mundial. Su casco antiguo con calles empedradas e innumerables plazas con sus terrazas y bellos cafés. Edificios emblemáticos como la iglesia de Ntra. Sra. Da Consolaçao, la de San Miguel do Castelo en la que fue bautizado Alfonso I, el primer rey de Portugal, el Palacio de Bragança, el castillo…que han convertido a esta ciudad en un rincón digno de visitar. Debido al cierre por día de descanso del funicular no nos hemos acercado hasta el Monte da Penha, en parte porque todos los miembros del grupo ya lo conocíamos, y esto nos obligaba a disponer de un tiempo del que no disponíamos. Así es que nos dirigimos hacia el Restaurante Casa Amarela donde teníamos reservado para dar cuenta de la última actividad de estos inolvidables días. Ya sentados, ¡ no puede ser¡, a Manuela le falta el móvil. Un rápido reseteo y la conclusión es que lo dejó en un banco junto al Palacio de Bragança cuando se paró para fumar un cigarrillo. Una rápida carrera de ella y Sonsa , bingo allí se encontraba sano y salvo. Sin duda está bendecido por el Beato Sebastían Aparicio, tan venerado en La Gudiña, pues es la segunda prueba que pasa luego de haberse extraviado en las vacaciones estivales en Polonia. Luego de este pequeño traspiés damos cuenta de las exquisitas viandas, dando así por rematado este inolvidable Puente de San Martiño.