froxáns-barxa de lor


ANDAINA DEL LOR: FROXAN-BARXA DE LOR

Sábado 24.10.2015 en un día típico de otoño salimos de Ourense lloviznando y con predicciones de un día encapotado y con ligeras lloviznas, con lo cual contábamos en un momento u otro dar uso a los chubasqueros, pero terminó siendo un día estupendo donde no cayó ni una sola gota e incluso por momentos saliendo el sol y con temperaturas primaverales.

En Quiroga nos reunimos todo el grupo para coger el autobús que nos iba llevar a la preciosa aldea de Froxán, en el concello de Folgoso del Courel. El otoño ya se hacía muy presente en la vegetación, sobre todo los castaños . Una vez en Froxán nos encontramos con un grupo de cazadores y aprovechamos para informarnos en que estado se encontraba el camino, una de nuestras grandes preocupaciones, de hecho íbamos provistos de un par de hoces por si fuese necesario. Por suerte nos indican que habían estado limpiando durante la semana unos del pueblo y pensaban que estaba perfecto. Sin dudas sentimos un gran alivio y así todos ilusionados dejamos esta aldea típica del Courel para dirigirnos hacia el cauce del río Lor por una zona de alcornoques que va dando paso a bosque de ribera hasta llegar enfrente de Castro Portela, que como su mismo nombre indica era el castro que daba entrada a O Courel, se encuentra situado en un saliente cortado sobre el lecho del río Lor. Actualmente sus muros sirven de división de fincas.

Seguimos avanzando por el margen derecho el río debajo de enormes " penas " para llegar a una zona más abierta de castaños con un antiguo sequeiro. Aquí tomamos a la derecha y nos vamos alejando paulatinamente del río por una zona de suave ascensión que ya no se encuentra desbrozada. La preocupación vuelve a nuestros rostros, de momento el sendero estaba bien marcado y se podía pasar, las retamas " xestas" y el brezo " uces " se apoderan de la vegetación es el momento que Nacho aprovecha para darnos sus clases magistrales sobre el manejo de la hoz " fouciño". Por suerte es más o menos 1km que según nos explicó luego Evaristo, un vecino de Froxán que encontramos en la zona de los soutos de Paramedela, les había quedado pendiente de limpiar y rematarían en esta semana para una andaina institucional a celebrar el último fin de semana de Octubre. No obstante que habían abierto una ruta nueva desde el sequeiro en que nosotros nos habíamos desviado, siguiendo la ruta marcada por la Asociación del Cebreiro, que iba por toda la margen del río hasta el refugio de pescadores siguiendo el antiguo camino. Sin duda esta era preciosa pero la otra por la parte baja también lo debe ser así que nos queda pendiente para una nueva ocasión.

Pasamos el Rego Seco y Rego de Caxardin donde sigue teniendo una amplia presencia el madroño, con el fruto en su momento justo de maduración, para dar paso a una zona de pinares donde aprovechamos para dar cuenta del bocata en un mirador natural sobre el río Lor. Nos lo tomamos con calma, el día era estupendo e íbamos muy bien de tiempo.

Alcanzamos una amplia pista que nos va situar en los soutos de Paramedela, un amplio bosque de castaños y un antiguo " sequeiro " recuperado. Cruzamos el río Loureiro, dejando a nuestra izquierda el refugio de pescadores del Lor, siguiendo la amplia pista que va cogiendo altura paulatinamente en un continuo zig-zag. Podemos ver una antigua albariza o cortin que servía para proteger las colmenas del ataque del oso, pudimos ver varias a lo largo del recorrido sin uso, esta de Paramedela está en uso y tanto que Emiliano y Manuela lo sufrieron en sus propias carnes. Avanzando un poco más llegamos al Mirador da Pena das Paradelas con unas impresionantes vistas del cañón que forma el río Loureiro, la cuenca del Lor, la sierra de O Courel y los soutos de Paramedela. Bueno Olga no sé si lo vería pues la noche debió ser muy dura y aprovechó el solcito para homenajearse con una corta siesta.

Siguiendo el curso de la pista que lleva a Salcedo nos encontramos con el desvío a As Laceiras a la izquierda el cual tomamos. Es esta una aldea del concello de Pobra de Brollón que estuvo abandonada hasta el año 1983 cuando el artesano vasco Fernando Peña y su familia se instalaron aquí. Una profunda restauración llevó a cabo en la zona adaptando una vivienda para albergue y otra donde tiene un pequeño alojamiento para 2 personas. El entorno es idílico y resulta altamente agradable pasar unos minutos con él y su mujer visitando las instalaciones, su rincón de artesanía, la huerta, el jardín botánico, las pajareras con faisanes, patos mandarines, tórtolas, escribanos, pinzones……., que decir del reloj de sol, un monolito de piedra tallada que marca las horas sobre una bancada de losas. Un lugar sin duda idílico con unas preciosas vistas sobre el Lor.

Luego de un gran rato disfrutando de este paraje iniciamos un rápido descenso por una senda, cuidada e ideada por Fernando, que nos lleva al margen del río por el cual avanzamos por un precioso bosque de ribera pasando al lado de un puente colgante, la antigua ferrería y alcanzar la aldea de Barxa de Lor y su puente de origen romano, aunque reformado varias veces a lo largo de su historia. Por aquí pasaba la vía romana secundaria procedente de Belesar que pasaba por Monforte y enlazaba con Quiroga y Montefurado. Pasaba por aquí una antigua ruta medieval de peregrinación que enlazaba con Santiago y hoy se está recuperando, es el llamado " Camiño de Inverno".

Nos quedan 300.- mts hasta el puente de la autovía punto final de la ruta, donde nos esperaba el autobús para trasladarnos a Quiroga, no sin antes recuperar líquidos con unas buenas birras y dar cuenta de una exquisita y contundente merienda en Casa Pacita, tfno. 982 43 00 08, degustando sus exquisitos callos y afamadas anguílas.

Recogemos los coches en Quiroga y regreso a casa todavía disfrutando del inolvidable día vivido. Sólo queda dar las gracias a todas esas gentes , que como Evaristo de Froxán, hacen que con su trabajo desinteresado se sigan conservando los antiguos senderos y podamos disfrutar de estas zonas tan bellas y entrañables.

Longitud: 17,1 kms

Duración: 6,30 horas

Dificultad: baja