PUENTE DE SAN JUAN EN LAS COMARCAS BURGALESAS DE SEDANO Y LAS MERINDADES

Aprovechando el viernes festivo de San Juan nos acercamos a estas bellísimas comarcas del norte de Burgos los días 23-24-25 y 26 de Junio de 2016. La verdad es que la elección no pudo ser más acertada, volviendo con unas experiencias imborrables y unas imágenes que permanecerán por largo tiempo en las retinas. Impresionante conjunto de valles, gargantas y cañones que forman el Ebro y sus afluentes, como el Rudrón, que constituyen un paraíso para senderistas y amantes de las aves rapaces.

La belleza de sus pueblos donde se puede contemplar esa arquitectura rural que muestra el más típico elemento de la casa montañesa: la solana. Así mismo sus pasado hidalgo se ve reflejado en el valioso conjunto de casonas blasonadas que salpican la zona. Todo ello lleva a constituir uno de los conjuntos rurales con mayor personalidad del país.

La gastronomía pone el broche de oro a este extraordinario enclave.

Salimos de Ourense el jueves 23 para luego de 5 horas llegar a Orbaneja del Castillo donde teníamos reservado  en el Hotel Rural La Puebla, tfno. 947 57 14 55- 676 03 54 31. La primera impresión nada más llegar fue de asombro al observar el enclave tan extraordinariamente bello en el que nos encontrábamos. El impresionante paisaje de formaciones rocosas, a una de ellas llaman el beso de los camellos. Sus estrechas callejuelas donde durante siglos convivieron cristianos, judíos y moriscos. Las aguas que brotan de la Cueva del Agua que luego al precipitarse forman una bellísima cascada.

El hotel se encuentra en la parte alta del pueblo, no de muy fácil acceso, pero todo ello compensado con creces con la panorámica que ofrece y el trato amable y cercano de su dueño, de orígenes asturianos de Mieres, así como su riquísima cocina. Unos buenos desayunos y las cenas “ chapeau”  con cuatro o cinco primeros y segundos a elegir de tal forma que durante el día estabas pensando ……………..me voy a tomar este plato que tenía muy buena pinta pero llegado el momento siempre sorprendía con alguno nuevo. Todavía hoy nos seguimos relamiendo con el cachopo, revuelto de morcilla, rollitos de atún, carrilleras, rabo de toro, ensaladas ……………..         

 

Orbaneja del Castillo

el beso de los camellos

la cueva del agua

cascada

hotel rural la Puebla

 

VIERNES 24 DE JUNIO: ETAPA 6 DEL GR-99 CAMINO NATURAL DEL EBRO.

PESQUERA DE EBRO-MANZANEDO

Esta ruta la teníamos programada para el sábado pero en vista de las predicciones meteorológicas, que según las aplicaciones de los móviles de Gustavo y Susi daban agua, por suerte fallan más que una escopeta de feria y tuvimos un día estupendo para caminar, la pasamos para el día de hoy al ser más corta, aunque luego como explicaremos se complicó y fue necesario hacer algunos kilómetros más de los previstos.

Desayunamos y recogemos los bocatas, como de costumbre, para desplazarnos a Pesquera de Ebro donde iniciamos la ruta. Desde aquí es necesario llevar dos coches hasta el final de la andaina en Manzanedo. No son muchos kilómetros pero la carretera es sinuosa y de montaña llevando dicha operación entorno a 1 hora.

Comenzamos en la plaza de Pesquera  para ir descendiendo hacia el Ebro y cruzar el robusto y estrecho puente hasta la ermita de San Antonio donde giramos a la izquierda para coger una senda que discurre por bosques de encinas y rodeado de promontorios rocosos. El valle se va abriendo y la vegetación se va haciendo más exuberante. Una afilada dorsal rocosa en la que vemos los primeros buitres desciende bruscamente hasta el Ebro dejando un estrecho paso para la carretera y el río, es el Paso de las Calzadas.

Seguimos un momento por la carretera y nos adentramos en el Valle de Zamanzas. Un camino a la derecha desde el cual vemos la arruinada iglesia de Colina, así como dicha localidad y la de Quintanilla-Colina, nos va llevar entre bosques de galería y campos de cereal, en los cuales florecen las amapolas motivo de múltiples paradas para dejar cumplida constancia fotográfica, a Villanueva-Ramplay. Aquí giramos a la izquierda, según indicaciones de la ruta que llevábamos cargada en el GPS, para luego girar a la derecha por la carretera que lleva a Ailanes y a escasos 200 mts tomar por la derecha una amplia pista que va llevar a un precioso sendero de bosque de robles y vegetación de ribera que avanza por el margen izquierdo del Ebro hasta el puente de Tubilleja. Cuando vamos cruzar el puente ¡!! Sorpresa ¡¡¡ en la orilla de Tubilleja está roto. Imposible intentar cruzarlo a riesgo que fueras parar a Zaragoza. Estamos en un Ebro todavía alevín pero de un gran caudal así es que mientras el grupo espera yo sigo unos 500 mts por si hubiese otra posibilidad de cruzarlo hasta que me encuentro en la Posada del Molino del Canto que me lleva a recordar la estancia de hace unos años en la misma, sin duda de imborrable recuerdo por los extraordinarios momentos vividos de paz, tranquilidad, magnifica gastronomía y buen hacer de sus dueños Javier y Valvanera. Me encuentro con Javier y me dice que cambiaron las señales en Villanueva-Ramplay, aunque no publicaron nada. Que se podría  cruzar en Tudanca o en Vallejo para lo cual sería necesario salvar la montaña situada encima del Molino y luego que no está muy bien marcado por lo cual decidimos, una vez de vuelta con el grupo, no arriesgar y volver hacia Villanueva-Ramplay en cuya área recreativa damos buen cuenta del bocata. Esta incidencia nos va incrementar la longitud de la andaina en unos 5 kms más.

Luego de dar cuenta de las galletas de Manuela y meterle un apretón a la petaca de Susi retomamos la ruta con nuevos bríos dirigiéndonos hacia Tubilleja por la margen derecha del río por un frondoso bosque de robles . Pasamos dicha localidad, de arquitectura tradicional, a la izquierda podemos ver las edificaciones del Molino del Canto en un rápido del río. Nuevas peñas estrechan el valle, es la sierra de la Albuera.  Abandonamos la carretera por la izquierda para coger un sendero que paralelo al río nos lleva a la aldea de Tudanca a la cual hasta  hace unos años solo se podía acceder por un camino o por la sierra de Tudanca.

Un descanso junto al remanso que forma el río, que aprovechamos para dejar constancia fotográfica, antes de iniciar la parte más dura de la ruta , la ascensión por los Tornos de Tudanca. El río y el camino realizan un giro a la derecha para superar la sierra de Tudanca, donde el curso fluvial forma el Desfiladero de los Tornos. El camino va ganando altura en continúo zig-zag con unas espectaculares vistas del río, hasta alcanzar el Portillo del Oso, e iniciar un rápido descenso entre un bosque de encinas hasta la Fuente Honda . Volvemos encontrarnos con el río en este tramo totalmente calmo para avanzar por una senda con abundante vegetación que nos lleva a una amplia pista que termina en Cidad de Ebro a la altura de la ermita románica de la Virgen Blanca. Casonas de piedra y blasones, la iglesia de San Román y el crucero del XVII es lo más importante de esta localidad que abandonamos por un sendero que conduce a la carretera de Manzanedillo. Luego de un tramo corto por la misma la dejamos por la izquierda  para retomar de nuevo un bosque de ribera que lleva al puente que cruzamos para en apenas 1 km alcanzar el final de la ruta en Manzanedo.

Emprendemos el regreso en los coches que habíamos acercado por la mañana disfrutando de los paisajes que se nos presentan en el trayecto de regreso  a Orbaneja. Antes de ducharnos unas merecidas birras para luego dar paso a una ronda de vinos por las callejuelas de la localidad antes de dar cuenta de la exquisita y reconfortante cena en donde recordamos todas las aventuras del día incluido el macho main, según algunas de plástico, de Manzanedo o el coletas de Orbaneja.

Longitud: 24 kms debido al tramo que hubo que retroceder. Si no serían poco más de 18 kms

Duración: 8 horas

Dificultad: media

  

 

puente sobre el Ebro en Pesquera

Villanueva Ramplay

Molino del Canto

Tudanca

Desfiladero de los Tornos

Tornos de Tudanca

fuente Honda

Manzanedo

SABADO25 DE JUNIO. ETAPA 5 DEL GR-99 CAMINO NATURAL DEL EBRO.

ORBANEJA DEL CASTILLO-VALDELATEJA-PESQUERA DE EBRO

 

Ya repuestos de la jornada del día anterior y luego de un reconfortante desayuno procedemos a recoger los taper con el almuerzo, idea que ha resultado excelente por parte del propietario del hotel, compuesto por tortilla y lomo con pimientos asados. Traslado de dos coches a Pesquera para el regreso e inicio de la ruta junto a la cascada de Orbaneja para descender hasta el río cruzar el puente y avanzar por una senda de un espléndido bosque de ribera  situado en el margen derecho bajo los farallones rocosos del cañón. Tras rodear los fuertes de El Castillo y el Arroyón, el Ebro dibuja meandros a lo largo de un área de reproducción de especies protegidas.

Así llegamos a la localidad de Escalada protegida por los farallones de Aidal y Espeluca. Un leve descanso junto al puente que comunica con el pueblo, para tomar una fruta, y seguimos descendiendo hasta Quintanilla-Escalada donde cruzamos la N-623 hacia el margen izquierdo y por una amplia pista, por momentos paralelos al canal que lleva a la central hidroeléctrica, que nos lleva a la ermita de Nuestra Señora del Ebro. La pista se encajona cada vez más entre los enormes farallones que la rodean pudiendo ver surcando el cielo y a gran altura gran cantidad de buitres para regocijo de todos y especialmente de Oliva y su hijo David ya asiduo a nuestras caminatas.

A escasas 700 metros de la ermita se encuentra la central hidroeléctrica de El Porvenir. Desde aquí es posible continuar hasta Pesquera pero nadie ha optado por esta opción, por lo cual cruzamos el puente y retrocedemos por el otro margen por un precioso bosque de ribera que va ir girando hacia la izquierda hasta abandonar el Ebro y alcanzar Valdelateja asentada en una de las laderas del cañón del Rudrón. En este punto aprovechamos para dar buena cuenta de las tortillas y el lomo con los pimientos asados, sin duda había sido una idea genial, todo ello regado con unas birras y un ribera que siempre ayuda a efectuar mejor la digestión bien acomodados en la terraza del bar del pueblo. Vamos bien de tiempo con lo cual hasta nos permitimos el lujo de saborear un cafecito antes de emprender de nuevo la marcha.

Retomamos la marcha por un sendero que va ascendiendo en continuo zig-zag hasta lo alto del cañón, por una zona pedregosa pero con unas bellas vistas de Valdelateja  y la Peña Siero donde se encuentra  la ermita prerrománica de las santas Centola y Elena de época tardovisigoda. Pasamos un bosque de carrascas y un desvío nos lleva hasta el Mirador del Ebro. Las vistas del meandro que forma y del Cañón del Ebro son alucinantes además de poder contemplar desde muy cerca el vuelo de los buitres y su enorme envergadura. Momentos de tensión en los que tenemos vértigo ya no sólo por nosotros sino por aquellos que pensamos se acercaban en demasía al cortado. El lugar merece un buen reportaje fotográfico antes de continuar el camino que nos va llevar por algún mirador más antes de alcanzar la aldea semiabandonada de Cortiguera,  donde se puede todavía contemplar el gran porte de sus casas, hogar de antiguos indianos que volvían enriquecidos de América. Destaca sobremanera el primer edificio que nos encontramos , dos palacetes anexos con sus escudos, junto a una artística fuente y lavadero donde aprovechamos para descansar, reunir el grupo y tomar un último trago antes de emprender el último tramo de la andaina.

Este pasa por junto a la arruinada iglesia y la única casa habitada que funciona como turismo rural  para ir descendiendo hasta alcanzar una amplia pista de tierra que nos lleva a cruzar el arroyo Turrientes  y tomar un amplio camino a la izquierda en dirección a unas choperas en el Ebro, aquí el paisaje ya nos encajonado. Alcanzamos la carretera que nos lleva a cruzar el puente, junto a la ermita de San Antonio, y damos por rematada la ruta en la plaza de Pesquera de Ebro donde habíamos dejado los coches.

Regresamos a Orbaneja para ponernos guapos antes de salir a tomar unos riberas por el pueblo y dar cuenta de la sabrosa cena que nos estaba esperando. Una pequeña tertulia y a descansar pues el cansancio luego de dos días se empieza a acumular, toda vez que los extraordinarios paisajes por los que discurrieron las rutas lo contribuyen a mitigar.

Longitud: 28 kms.

Duración: 8 horas

Dificultad: media

 

cascada Orbaneja

Orbaneja

Escalada

pista central el Porvenir

ermita

puente central el Porvenir

Valdelateja

Pena Siero y ermita

mirador del Ebro

Cortiguera

Pesquera

El domingo luego de desayunar toca despedirse y retomar el camino de regreso, muy a nuestro pesar, la estancia en el Hotel Rural La Puebla ha sido como sentirse en nuestras propias casas y los parajes de ensueño han hecho que  3días pareciesen 3 horas.

Regresamos por Villadiego para visitar el conjunto monumental de esta localidad burgalesa. Su bello casco histórico en el que destaca la Plaza Porticada. En una de sus columnas reza la curiosa inscripción: “ medita con humildad cuando aquí aparques el coche: si en destreza haces derroche y alarde en velocidad, modera tu vanidad, y sìrvate de consuelo que sobre este mismo suelo, cuando llegaba a esta villa, con el cordel, a esa anilla, ataba el burro tu abuelo.”

Viene de esta localidad el dicho de “ tomar las de Villadiego”. Una de las explicaciones de esta expresión  podría estar relacionada con los privilegios otorgados por Fernando III el Santo a los judíos de Villadiego. En la encomienda se prohíbe detener a los judíos y se establecen penas para quien les hiciesen daños. Villadiego se consideró una ciudad refugio en tiempos de persecución. La protección del rey se señalaba mediante unas calzas amarillas que debían de llevar puestas en todo momento.

Luego de un reconfortante cafecito para sacar la sensación de frío, aunque lucía el sol, retomamos el viaje  para almorzar en la Cueva San Simon de Valdevimbre(León), tfno..987 30 40 96 e-mail:cvasansimon@yahoo.es. Lugar ampliamente conocido de anteriores ocasiones y del que siempre nos vamos satisfechos.

Ya sólo queda despedirse y desearnos un feliz verano antes de retomar las andinas a finales de septiembre. 

Villadiego

Cueva San Simon